EL JUICIO DE LOS 7 DE CHICAGO

El juicio de los 7 de Chicago (The trial of the Chicago 7, Estados Unidos, Reino Unido, India, 2020). Guion y dirección: Aaron Sorkin. Protagonistas: Eddie Redmaine, Mark Rylance, Sacha Baron Cohen, Frank Langella, Jeremy Strong, Joseph Gordon-Levitt, Yahya Abdul-Mateen II, John Carroll Lynch y Michael Keaton. Duración: 129 minutos.

El juicio de los 7 de Chicago es la segunda película como director de Aaron Sorkin, de una larga trayectoria como guionista con la que cosechó un premio Oscar. Y en este caso cuenta una historia coral protagonizada por los también ganadores del Oscar Eddie Redmaine y Mark Rylance, acompañados de Sacha Baron Cohen, Frank Langella, Jeremy Strong, Joseph Gordon-Levitt, Yahya Abdul-Mateen II, John Carroll Lynch y Michael Keaton, entre muchos otros.

La historia se centra en un juicio histórico, donde se juzgó a siete líderes de diferentes organizaciones que se opusieron a la Guerra de Vietnam, por incitación a la violencia durante la celebración de la Convención del Partido Demócrata de Chicago. Y es así como vemos mediante flashbacks y material de archivo las diferentes razones por las que están siendo juzgados, ya que pasamos de una introducción en la que se nos presenta a cada uno de los miembros con sus respectivos créditos en el que se los identifica.

Lo primero que vale la pena aclarar de esta película es que el fuerte de Sorkin son los diálogos, y es el motivo por el que se caracterizan sus guiones. Pero comete el mismo error de “El juego de la fortuna” (Moneyball, 2011), escrita por él pero dirigida por Bennett Miller, que es convertirlos en el principal recurso narrativo, dejando en segundo plano la acción dramática, y desperdiciando así un material sumamente interesante como es el de la represión policial, porque elige mostrar de eéta lo justo y necesario. Porque Sorkin elije explicar en lugar de mostrar, y es por eso que al comienzo una secretaria les comenta a los fiscales del juicio por qué cambian el cuadro del presidente, por ejemplo. 

Pero un aspecto que tiene a favor esta película son sus actuaciones, especialmente Mark Rylance, quien se luce como siempre en el papel del abogado defensor William Kunstler. O Sacha Baron Cohen como Abbie Hoffman, quien además de su parecido físico cumple con Jeremy Strong la función de comic relief, con sus actitudes irónicas y frases filosas que cuestionan la legitimidad de la causa por la que están siendo juzgados los acusados.

En conclusión, El juicio de los 7 de Chicago es una película interesante que trata un tema que sigue vigente a pesar del paso de los años, y su lanzamiento en Netflix invita al fácil acceso a la visualización y posterior debate. Pero a mi parecer falla porque su director opta por privilegiar el diálogo por sobre los demás elementos narrativos de la puesta en escena, explicando todo lo que ocurre en lugar de mostrarlo, lo que puede generar confusiones en aquellos espectadores que no conocen los hechos históricos ni a las personas involucradas en estos.

PATRICIO FERRO

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