LA MADRE DEL BLUES

La madre del blues (Ma Rainey’s Black Bottom, Estados Unidos 2020). Dirección: George C. Wolfe. Guion: Ruben Santiago Hudson, basado en la obra de teatro homónima de August Wilson. Protagonistas: Chadwick Boseman, Viola Davis, Colman Domingo, Glyn Turman, Michael Potts, Jeremy Shamos, Joony Coyne y Taylour Paige. Duración: 94 minutos.

La madre del blues es la última película del recientemente fallecido Chadwick Boseman, en la que interpreta a Leeve, trompetista de la banda de la exitosa cantante Ma Rainey, interpretada por la ganadora del Oscar Viola Davis. Está dirigida por George C. Wolfe y completan el elenco Colman Domingo, Glyn Turman, Michael Potts, Jeremy Shamos, Joony Coyne y Taylour Paige, entre otros.

Basada en la obra de teatro ganadora del premio Pullitzer, escrita por August Wilson, la historia transcurre en el Chicago de 1927, mostrando las diferentes tensiones que se generan durante la grabación de un disco de Ma Rainey. Siendo el principal de ellos es el choque que genera el trompetista Leeve con el resto de la banda al intentar imponer su estilo en las canciones y negociar con el dueño de la compañía discográfica a sus espaldas.

Vale la pena destacar la fotografía de esta película, a cargo de Tobias A. Schliessler, quien usa filtros cálidos para acentuar desde la imagen el calor que sufren los protagonistas dentro de la sala de ensayo en la que transcurre la mayor parte de la película. Así como también el vestuario, a cargo de la ganadora del Oscar Ann Roth, que muestra la personalidad de cada personaje por la forma en que se viste, lo que se hace explícito en los zapatos amarillos de Leeve.

Pero el principal problema de La madre del Blues se encuentra en la teatralidad de su puesta en escena, ya que parece adaptar fielmente la historia original, desaprovechando la riqueza del lenguaje cinematográfico. Y es así como vemos una larga serie de monólogos en primer plano donde sus personajes gritan hablándole a un público que no está presente frente al escenario, sino frente a una pantalla, en lugar de recurrir al recurso del flashback y la voz en off que hubiera sumado muchísimo más. Además de desaprovechar los números musicales, que son escasos y de corta duración, que permitirían un mayor lucimiento de los personajes con imágenes espectaculares, contrastando con las escenas intimistas.

En conclusión, La madre del blues es una película que desaprovecha la temática abordada, ya que se limita a filmar  la obra de teatro en la que se basa, en lugar de adaptarla al  lenguaje cinematográfico. Y si bien funciona para el servicio de streaming de Netflix, puede desilusionar a quienes esperaban una película donde la música tuviera un mayor protagonismo, y que no fuera más que el contexto que enmarca una temática desarrollada mediante largas escenas de diálogo.

PATRICIO FERRO

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