ANATOMÍA DE UNA CAÍDA

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Anatomía de una caída (Anatomie d’une chute, Francia, 2023). Dirección: Justine Triet. Guion: Justine Triet y Arthur Harari. Protagonistas: Sandra Hüller, Swann Arlaud, Samuel Theis, Milo Machado Graner, Jehnny Beth y Antoine Reinartz. Duración: 151 minutos.

Anatomía de una caída es la última película escrita y dirigida por Justine Triet, con la que ganó la Palma de Oro en el Festival de Cannes, y obtuvo 5 nominaciones a los premios Oscar, incluído el de Mejor actriz para su protagonista. Sandra Hüller. Y completan el elenco Swann Arlaud, Samuel Theis, Milo Machado Graner, Jehnny Beth y Antoine Reinartz, entre otros.

La historia se centra en Sandra Voyter (Hüller), una prestigiosa escritora que es acusada de la muerte de su marido (Theis), al que su hijo encuentra tirado en la nieve en la entrada de su casa. Motivo por el cual es llevada a juicio, donde con la ayuda de su abogado (Arlaud) intentarán demostrar que se trató de un suicidio, mientras sale a la luz oscuros secretos de su pasado.

En primer lugar, es necesario destacar que estamos en presencia de un thriller judicial, subgénero en el que se reconstruyen los hechos que no le fueron mostrados al espectador, mediante investigaciones forenses primero, y con diferentes testimonios declarados en un juicio después, para demostrar si su protagonista es culpable o inocente. Pero el principal problema es que su directora prioriza las cuestiones técnicas por sobre el conflicto humano, debido a que sus protagonistas tienen un comportamiento frío, y que recién en el tercer acto se permitan expresar sus emociones, atormentados por la presión social.

Pero este comportamiento frío de sus personajes concuerda con una puesta en escena austera, que prioriza tanto las elipsis, el fuera de campo y las explicaciones verbales por sobre la acción dramática. Y que, al evadir las escenas de violencia física, si se ven primeros planos que muestran como reaccionan terceros al escuchar los relatos, hacen que el espectador no encuentre forma de hacer catarsis con la tensión generada, y corra el riesgo de perder interés en el relato que resulta demasiado extenso.

En conclusión, Anatomía de una caída es una película que prioriza el cómo se lleva a cabo el procedimiento judicial por sobre el porque está siendo juzgada su protagonista, dejando el drama humano en un segundo plano. Por lo que, al igual que en “Se presume inocente” (Presumed Innocent, Alan J. Pakula 1990), puede resultar difícil empatizar con sus personajes, y provocar aburrimiento en los espectadores que no encuentran forma de liberar la tensión acumulada.

PATRICIO FERRO

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